Uso, cuidados y aspectos importantes
Las alpacas se crían principalmente como animales de compañía en explotaciones, por su lana de alta calidad y para el pastoreo de praderas y espacios naturales. Son animales sociales que necesitan mucho espacio, un entorno tranquilo y la compañía de otros ejemplares de su especie. Por ello, no son adecuadas para jardines pequeños ni para mantenerse solas.
Los cuidados diarios consisten en proporcionar suficiente forraje, agua fresca y un suplemento mineral adecuado, controlar su estado general de salud y mantener limpios tanto el prado como el refugio. Además, es importante revisar periódicamente las pezuñas, la dentición y la condición corporal. Para prevenir las infecciones parasitarias, se recomienda realizar análisis de heces y desparasitar únicamente cuando sea necesario.
Los cambios estacionales también requieren atención. Gracias a su espeso pelaje, las alpacas suelen tolerar bien el frío, pero son sensibles al estrés por calor. Por ello, durante los periodos cálidos siempre deben disponer de suficiente sombra, buena ventilación y agua fresca. Además, las alpacas se esquilan una vez al año, normalmente en primavera. Esto ayuda a prevenir el sobrecalentamiento durante el verano y mantiene el pelaje en buenas condiciones. En caso de duda sobre la salud o los cuidados de una alpaca, es recomendable consultar a un veterinario con experiencia en camélidos.