Uso, cuidados y puntos de atención
Las gallinas se mantienen principalmente para la producción de huevos, pero también pueden desempeñar un papel como animales de hobby o decorativos. Algunas razas se crían específicamente para carne o tienen un valor ornamental por su apariencia especial. En un jardín o patio, las gallinas también pueden ayudar a limpiar restos de comida y reducir insectos.
El cuidado diario de las gallinas es generalmente manejable, pero requiere constancia. Es importante mantener el gallinero limpio y seco, proporcionar suficiente alimento y agua fresca, y revisar regularmente la salud de los animales. Parásitos como el ácaro rojo aparecen con frecuencia y pueden causar molestias si no se tratan a tiempo. También pueden surgir problemas como trastornos de la puesta, patas escamosas o afecciones respiratorias. Por ello, es importante estar atento a cambios en el comportamiento o estado y, en caso de duda, consultar a tiempo con un veterinario (especializado en aves de corral).
Además, las estaciones influyen en los cuidados. En invierno, las gallinas necesitan más protección contra el frío y la humedad, mientras que en verano es importante contar con suficiente sombra y ventilación. Durante la muda, cuando las gallinas renuevan su plumaje, la puesta puede disminuir temporalmente y necesitan nutrientes adicionales para apoyar este proceso.