Cuidados y alojamiento del Diamante de Gould
Los diamantes de Gould son estríldidos activos y sociales que viven mejor en un entorno tranquilo, limpio y estable. Unos buenos cuidados incluyen una alimentación adecuada, suficiente espacio para volar, una temperatura constante y el menor estrés posible. Como son aves tropicales por naturaleza, son más sensibles al frío y a los cambios de temperatura que muchas otras aves de aviario.
Jaula y espacio
Elige una jaula espaciosa o, preferiblemente, un aviario interior en el que las aves puedan volar distancias cortas. Para una pareja, se recomienda una longitud de vuelo mínima de 80 a 100 centímetros, aunque disponer de más espacio siempre beneficia a su bienestar. La separación entre los barrotes debe ser adecuada para pequeños estríldidos, de modo que no puedan escapar ni quedar atrapados. Coloca la jaula en un lugar luminoso y sin corrientes de aire y evita grandes cambios de temperatura. Los diamantes de Gould se sienten más cómodos con una temperatura ambiente constante de aproximadamente 20 a 25 °C. Debe evitarse la exposición directa al sol durante todo el día, aunque la luz natural sigue siendo importante para mantener un ritmo saludable de día y noche.
Equipamiento
Equipa la jaula con posaderos naturales de distintos grosores para mantener sanas las patas. Coloca los comederos y bebederos de manera que no puedan ensuciarse con excrementos. Las ramas, las espigas de gramíneas y la vegetación natural proporcionan refugio y enriquecimiento. Los diamantes de Gould son aves tranquilas que necesitan pocos juguetes, pero agradecen un entorno en el que puedan volar, buscar alimento y sentirse seguras. Durante la época de reproducción, es recomendable ofrecer suficientes lugares de nidificación y privacidad cuando la cría sea intencionada.
Cuidados
Los cuidados diarios comienzan con agua potable limpia, alimento fresco y la observación del comportamiento de las aves. Limpia regularmente los comederos y bebederos y retira los restos de comida para evitar la formación de moho y el crecimiento de bacterias. Mantén también limpio el fondo de la jaula y sustituye el sustrato con regularidad. Observa a diario si las aves están activas, comen bien y tienen el plumaje liso. Un ave que permanece embolada durante mucho tiempo, vuela menos o respira de forma anormal puede estar enferma y debe ser examinada por un veterinario lo antes posible. Los controles preventivos de salud y una buena higiene contribuyen a una vida larga y saludable.