Gatos y calor: 9 consejos
Escrito por Anne |
Las altas temperaturas requieren una atención extra para tu gato, porque a menudo muestra con menos claridad que tiene calor. Como resultado, tu gato puede sobrecalentarse sin que te des cuenta. Tanto si tienes un gato tranquilo de interior como un gato aventurero de exterior, es importante saber cómo ayudarle a mantenerse fresco, seguro y cómodo. En este artículo encontrarás consejos prácticos y respuestas a preguntas frecuentes, para que tu gato también se mantenga en plena forma durante los calurosos días de verano.
1. Asegúrate de que tenga suficiente agua fresca
Cuando hace calor, es importante que tu gato reciba suficiente líquido. Para aumentar la probabilidad de que beba, puedes colocar recipientes con agua fresca en varios lugares de la casa y/o del jardín y cambiarlos con regularidad. Algunos gatos beben poco por naturaleza, así que intenta hacer que beber resulte más atractivo para ellos. Por ejemplo, con una fuente de agua, ya que los gatos prefieren el agua en movimiento. Es importante ofrecer siempre agua a temperatura ambiente, el agua helada no es necesaria y además puede provocar molestias estomacales. Dar comida húmeda de forma temporal también puede ser una manera de conseguir que tu gato ingiera más líquido.
2. Mantén a tu gato dentro de casa durante las horas más calurosas
Entre las 12:00 y las 16:00 suele hacer más calor en el exterior. Precisamente en esas horas es recomendable mantener a tu gato dentro de casa, sobre todo si tienes pocas zonas de sombra en el jardín o en el balcón. Para que el interior se mantenga agradable y fresco para tu gato, lo mejor es dejar cerradas las cortinas y/o las persianas. También puedes dejar las ventanas entreabiertas o encender el ventilador. Eso sí, asegúrate de proteger bien cualquier ventana abierta con una mosquitera o una red especial para gatos, para que tu gato no pueda escaparse al exterior.
3. Crea lugares frescos
Asegúrate de que tu gato tenga acceso a lugares frescos dentro de casa, como un suelo de baldosas, una habitación oscura o incluso el baño. Colocar una alfombrilla refrescante, una toalla húmeda o un ice disc en un lugar resguardado también puede ayudar. Cada gato es diferente, por eso es importante ofrecer varias opciones para que pueda elegir por sí mismo. Conviene saberlo: si tienes un gato al que le gusta arañar, no es lo ideal comprar una alfombrilla refrescante. El gel que contienen estas alfombrillas, aunque no se considera tóxico, no es apto para ser ingerido.