Las mascotas te hacen feliz
Escrito por Anne |
¿Sabías que tener una mascota te hace más feliz y además contribuye a que estés más sano y vivas más tiempo? Además de lo agradable que es tener una mascota, también tienen efectos positivos en tu salud mental y física.
Más activo
Una mascota requiere atención y cuidados de forma regular, lo que te hace más activo como dueño. Un perro debe salir a pasear al menos tres veces al día y, como no puede hacerlo solo, tendrás que salir con él. Un entrenador personal que mueve la cola, ¡qué práctico! Un aumento de la actividad física reduce el riesgo de sobrepeso y mejora la salud del corazón y de los vasos sanguíneos. Una situación beneficiosa tanto para el animal como para el dueño.
Más sociable
Una mascota aporta mucha alegría en casa y fomenta más contactos sociales fuera de ella. Los propietarios que pasean con su perro suelen entablar nuevas relaciones y conversaciones con mayor facilidad que las personas sin perro. El perro suele ser un tema de conversación accesible que facilita iniciar una charla agradable. También las personas mayores establecen más fácilmente contacto con vecinos u otros dueños en el parque. Una buena conversación le viene bien a todo el mundo.
Salud mental
Acariciar y abrazar a tu mascota provoca la liberación de oxitocina en el cuerpo. La oxitocina reduce el estrés y proporciona una sensación de calma y felicidad. Además, refuerza el vínculo con tu querida mascota. Otro efecto positivo adicional de la oxitocina es la disminución de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca, lo que a su vez beneficia al sistema cardiovascular.
Las personas con mascota generalmente se sienten menos ansiosas, solas y deprimidas; cuidar de un animal aporta satisfacción y aumenta la confianza en uno mismo. Las personas con enfermedades crónicas suelen sentirse menos abatidas con una mascota cariñosa a su lado. Un animal aporta estructura a tu vida diaria. Y las mascotas te hacen reír con frecuencia: ¿qué hay más divertido que ver a un perro en sus “cinco minutos de locura” o a un gato acurrucado en el radiador?
Amor incondicional
Perros, gatos, conejos y roedores no se llaman “animales de compañía” por casualidad. La mayoría busca con gusto nuestra compañía. Quieren mimos, jugar o simplemente estar cerca de ti. Ofrecen amor incondicional, nunca juzgan, muestran afecto y son increíblemente fieles. Además, siempre están felices y entusiasmados: ¿quién te recibe cada día con tanta alegría cuando llegas a casa? Exacto, en muchos casos es tu mascota la que salta de emoción al oír la llave en la cerradura. Los perros suelen percibir muy bien las emociones y notan cuando estás triste. Entonces acudirán a consolarte. Cuidar de animales también puede aportar mucha satisfacción y para algunas personas incluso representa un propósito de vida.
Salud física
Además de los beneficios mencionados y de llevar una vida más activa, las mascotas también tienen otros efectos positivos en la salud física. Los niños que crecen en un entorno con perros y gatos parecen ser menos propensos a desarrollar asma y otras alergias. En el caso de niños con TDAH o autismo, también puede ser beneficioso tener una mascota. Pueden beneficiarse de la interacción con el animal y de los cuidados que requiere. Esto aporta calma y estructura y, gracias al vínculo con el animal, el niño puede ganar confianza en sí mismo. Además, puede ayudar a superar ciertas barreras y a asumir responsabilidades.
Las personas mayores también se benefician de tener una mascota. A menudo permanecen independientes durante más tiempo si tienen una, lo que favorece su salud general. Asimismo, el aumento de la actividad física derivado del cuidado del animal tiene un efecto positivo en la salud. Los propietarios de mascotas suelen tener niveles de colesterol más bajos. Todos estos factores contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Los perros tienen un sexto sentido y pueden ser muy útiles para personas con diabetes o epilepsia. Pueden detectar cambios en los niveles de azúcar en sangre. No todos los pacientes con diabetes perciben la llegada de una hipoglucemia. Un perro puede alertar a su dueño cuando el nivel de azúcar en sangre alcanza valores peligrosamente bajos y avisar de que es necesario actuar.
Además, en el caso de personas con epilepsia, los perros pueden alertar al entorno cuando alguien sufre una crisis fuera de la vista de los demás. También pueden avisar al dueño antes de que se produzca la crisis para que pueda ponerse a salvo. Naturalmente, estos perros son muy costosos, ya que requieren un entrenamiento intensivo para convertirse en perros de asistencia.
Vivir más tiempo
Un estudio sueco reciente ha demostrado que los dueños de perros viven más tiempo que las personas sin perro. Esto se debe principalmente a la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, que son la causa de muerte número uno en los países occidentales. El menor riesgo de enfermedades cardiovasculares puede explicarse por los factores descritos anteriormente.
En resumen, un animal de compañía no solo aporta mucha alegría, sino que también nos ayuda a vivir de forma más saludable, más feliz y durante más tiempo. ¡Razones de sobra para mimar a nuestros amigos de cuatro patas!