¿Por qué hay menos abejas y mariposas?
En los últimos años, el número de abejas, mariposas y otros insectos polinizadores ha disminuido. Esto se debe, entre otras cosas, a que cada vez hay menos hábitats naturales con suficientes flores, néctar y polen. Los jardines pavimentados, los céspedes cortados de forma intensiva y el uso de pesticidas también dificultan que los insectos encuentren alimento y refugio. Además, el cambio climático y las condiciones meteorológicas extremas afectan a los polinizadores. Los largos periodos de sequía o, por el contrario, las fuertes lluvias pueden hacer que las flores florezcan peor o que los insectos encuentren menos alimento. Esto crea un círculo vicioso: menos flores provocan menos polinizadores, mientras que las plantas necesitan precisamente la polinización para reproducirse. Al añadir más plantas con flores en tu jardín y dejar espacio para la biodiversidad, puedes ayudar a las abejas y mariposas proporcionándoles alimento, refugio y lugares para anidar.
¿Cómo hacer tu jardín atractivo para abejas y mariposas?
Con las plantas adecuadas y una decoración natural, puedes convertir tu jardín o balcón en un lugar atractivo para abejas y mariposas. Los polinizadores necesitan néctar, polen, refugio y lugares donde anidar o pasar el invierno. Combinando distintos tipos de flores y plantas, ayudas a los insectos a encontrar alimento durante gran parte del año.
Elige plantas con diferentes periodos de floración
Asegúrate de que haya algo floreciendo en tu jardín desde principios de primavera hasta otoño. Las plantas de floración temprana, como el crocus, el brezo de invierno y el sauce, ofrecen alimento cuando todavía hay pocas flores disponibles. En verano, la lavanda, la hierba gatera, la mejorana silvestre y la verbena atraen a muchas abejas y mariposas. Las plantas de floración tardía, como la hiedra, el sedum y el áster de otoño, son especialmente importantes en otoño.
Las mejores plantas para las abejas
Las abejas buscan principalmente plantas con mucho néctar y polen. La lavanda, la borraja, la mejorana silvestre, el orégano, el tomillo y la escabiosa son opciones populares. Las plantas autóctonas también son valiosas, ya que se adaptan bien a las necesidades de las abejas silvestres y los abejorros.
Las mejores plantas para las mariposas
A las mariposas les gustan los lugares soleados con plantas ricas en néctar. El arbusto de las mariposas, la verbena, la hierba gatera, la lavanda y el eupatorio atraen a distintas especies de mariposas. Algunas mariposas también necesitan plantas huésped donde las orugas puedan vivir, como las ortigas o diferentes plantas crucíferas.
Proporciona refugio y lugares para anidar
No solo las flores son importantes. Las abejas y las mariposas también necesitan lugares de descanso y refugio contra el viento y la lluvia. Un jardín natural con diferentes alturas, un seto, algo de madera muerta o un rincón más silvestre ayuda a los insectos a refugiarse y pasar el invierno. Por eso, deja las plantas marchitas y las hojas en su lugar durante el invierno siempre que sea posible.
Evita los pesticidas
Los pesticidas químicos pueden ser perjudiciales para los insectos polinizadores. Por eso, es preferible elegir plantas ecológicas o sin tratar y evitar el uso de productos tóxicos en tu jardín. Así harás que tu jardín sea más seguro para las abejas, las mariposas y otros insectos beneficiosos.