¿Qué comen las ardillas y qué se les puede dar?
Las ardillas son omnívoras y de forma natural tienen una dieta variada. En la naturaleza comen principalmente alimentos de origen vegetal, como frutos secos, semillas, bayas y otras frutas. Los hongos, los brotes y algunas partes de las plantas también forman parte de su alimentación natural. Además, a veces comen alimentos de origen animal, como insectos o huevos, como complemento a su dieta.
Cuando das alimento suplementario a las ardillas, es importante seguir este patrón alimenticio natural en la medida de lo posible. Los alimentos adecuados incluyen, entre otros, frutos secos y semillas sin sal, como nueces, avellanas y pipas de girasol. También se pueden dar pequeñas cantidades de fruta y verdura, como manzana, bayas, zanahoria o maíz. La variedad desempeña aquí un papel importante. Al ofrecer distintos tipos de alimento, te aseguras de que las ardillas reciban una gama más amplia de nutrientes. Por eso es mejor no darles siempre el mismo alimento.
Los cacahuetes pueden ofrecerse como un extra, pero no como alimento principal. Un exceso de cacahuetes puede provocar problemas de salud, como una deficiencia de calcio. Por eso es importante darlos con moderación. Si los ofreces, elige variedades sin sal y sin tostar.
¿Qué no deben comer las ardillas?
No todos los alimentos son adecuados para las ardillas. Algunos productos pueden ser perjudiciales para su salud o no encajan con su dieta natural. Por eso es mejor no dar alimentos procesados, como pan. Aunque a veces las ardillas lo comen, contiene pocos nutrientes y puede hacer que no reciban los nutrientes adecuados. Otros alimentos destinados al consumo humano, como galletas u otros aperitivos, también son inadecuados. Además, los productos salados, como los frutos secos salados, no son aptos para las ardillas. La sal puede ser perjudicial y no forma parte de su patrón alimenticio natural. También es mejor evitar los productos lácteos. A las ardillas les cuesta digerirlos, lo que puede causar problemas digestivos.
Alimentar a las ardillas en tu jardín: consejos y puntos de atención
Si quieres alimentar a las ardillas en tu jardín, es importante hacerlo de la forma correcta. Da pequeñas cantidades de alimento y asegúrate de ofrecer suficiente variedad, para que las ardillas mantengan una dieta equilibrada. Además, al colocar la comida en varios lugares, estimulas su comportamiento natural de búsqueda. El momento de la alimentación también influye. Las ardillas están especialmente activas por la mañana y más tarde a lo largo del día, por lo que estos son momentos adecuados para ofrecerles comida. Elige además un lugar de alimentación adecuado. Una casita o plataforma de alimentación en altura, por ejemplo en un árbol o cerca de él, ayuda a mantener la comida accesible y segura. Esto también evita que otros animales puedan alcanzarla con facilidad.
Además de comida, es importante dar a las ardillas acceso a agua fresca, sobre todo en periodos más cálidos. Para ello basta con un recipiente poco profundo en un lugar resguardado. Por último, ten en cuenta también a otros animales del jardín, como las aves. Al dar a las ardillas su propio lugar de alimentación y proteger bien la comida de las aves, evitas que interfieran entre sí en sus fuentes de alimento. Sigue alimentándolas siempre de forma consciente e intenta no hacerlas dependientes, para que mantengan su comportamiento natural.