1: Carbonero común
El Carbonero común es una de las aves de jardín más comunes y suele ocupar los primeros puestos en los recuentos. El ave se reconoce fácilmente por su parte inferior amarilla y su cabeza negra con mejillas blancas. Los Carboneros comunes se encuentran en jardines, parques y zonas boscosas, siempre que haya suficiente alimento y lugares para anidar. A menudo crían en cavidades de árboles o cajas nido y hacen mucho uso de ellas. Se alimentan, entre otras cosas, de insectos, semillas y comida que se ofrece en comederos.
2: Gorrión común
El Gorrión común es un ave de jardín muy conocida que suele aparecer en grupos y se ve con frecuencia en jardines y zonas residenciales. El ave tiene una constitución robusta y se reconoce por su pico grande y su cabeza relativamente grande. Los Gorriones comunes viven principalmente cerca de edificios y se sienten a gusto en un entorno con arbustos, refugios y suficiente alimento. A menudo crían en grietas y huecos de edificios o bajo las tejas, y a veces también en cajas nido. Se alimentan, entre otras cosas, de semillas, cereales, insectos y comida que se ofrece en los jardines.
3: Herrerillo común
El Herrerillo común es un ave de jardín pequeña y frecuente que se ha adaptado bien al entorno humano. Esta ave se reconoce por su cabeza azul, su pecho amarillo y su franja oscura en el ojo. Los Herrerillos comunes se encuentran en jardines, parques y zonas boscosas y exigen poco de su entorno. A menudo crían en cavidades de árboles o cajas nido y las utilizan con gusto. Se alimentan, entre otras cosas, de insectos, semillas y comida que se ofrece en comederos.
4: Mirlo común
El Mirlo común es una de las aves de jardín más comunes y conocidas, y se ve en muchos jardines. El macho es completamente negro con pico amarillo, mientras que la hembra es de color marrón. Los Mirlos comunes se encuentran en jardines, parques y otros entornos verdes donde hay césped, arbustos y árboles. A menudo crían en arbustos densos o árboles bajos, donde pueden esconder bien su nido. Se alimentan, entre otras cosas, de lombrices, insectos, bayas y fruta.
5: Grajilla occidental
La Grajilla occidental es un ave frecuente que suele verse en grupos en jardines, alrededor de ellos y en zonas residenciales. El ave se reconoce por su plumaje negro con nuca gris claro y ojos claros. Las Grajillas occidentales viven principalmente cerca de edificios, donde se han adaptado bien al entorno humano. A menudo crían en huecos de edificios, como bajo las tejas, en chimeneas o en otras aberturas. Se alimentan, entre otras cosas, de insectos, semillas y alimento que encuentran en el suelo.
6: Pinzón vulgar
El Pinzón vulgar es un ave de jardín frecuente que se encuentra sobre todo en jardines, parques y otros entornos verdes. El macho se reconoce por su cabeza gris azulada y su pecho naranja rojizo, mientras que la hembra tiene colores menos llamativos. Los Pinzones vulgares viven en zonas con suficientes árboles y arbustos, donde encuentran refugio y alimento. A menudo crían bien escondidos en arbustos o árboles. Se alimentan, entre otras cosas, de semillas, material vegetal y también de insectos durante la época de cría.
7: Paloma torcaz
La Paloma torcaz es un ave de jardín grande y frecuente que se ve con regularidad en jardines y parques. El ave se reconoce por su plumaje gris, su pecho rosado y la mancha blanca en el cuello y en las alas. Las Palomas torcaces viven en entornos verdes con árboles, donde también construyen su nido. A menudo crían en árboles y allí hacen un nido sencillo de ramitas. Se alimentan principalmente de semillas, brotes y otro material vegetal que a menudo encuentran en el suelo.
8: Estornino pinto
El Estornino pinto es un ave de jardín frecuente que suele verse en grupos, sobre todo fuera de la época de cría. El ave tiene un plumaje oscuro con un brillo llamativo y motas claras. Los Estorninos pintos se encuentran en jardines, parques y otras zonas con césped, donde buscan alimento. Crían en cavidades de árboles, cajas nido o edificios. Se alimentan principalmente de insectos y larvas de insectos, complementados con bayas y fruta.
9: Petirrojo europeo
El Petirrojo europeo es un ave de jardín conocida que suele verse sola en jardines y parques. El ave se reconoce fácilmente por su pecho naranja rojizo y su plumaje marrón. Los Petirrojos europeos viven en jardines y otros entornos verdes con suficientes arbustos y refugios. A menudo crían cerca del suelo, por ejemplo en vegetación densa o junto a muros. Se alimentan, entre otras cosas, de insectos, pequeños animales del suelo, bayas y semillas.
10: Acentor común
El Acentor común es un ave nidificante frecuente que muchas personas no conocen debido a su vida discreta en y bajo arbustos y setos. El ave es de color marrón grisáceo y se parece a un gorrión común, pero se reconoce por su cabeza gris azulada y su pico puntiagudo. Los Acentores comunes se encuentran sobre todo en jardines y otros entornos verdes con arbustos y setos. Crían a baja altura en vegetación densa, normalmente en arbustos. Se alimentan, entre otras cosas, de insectos, pequeños animales del suelo y, en invierno, también de semillas.
¿Por qué ves aves de jardín tan a menudo?
Las aves de jardín son especies que se han adaptado bien a un entorno con casas y jardines. Gracias a la presencia de árboles, arbustos y vegetación, los jardines se parecen mucho a un hábitat natural. Esto permite que las aves se escondan, encuentren alimento y construyan nidos. Además, algunas especies utilizan edificios para criar, por ejemplo bajo las tejas o en otras aberturas. Como los jardines suelen ser uno de los pocos espacios verdes en un entorno con mucha construcción, atraen a muchas aves.
¿Cómo haces que tu jardín resulte atractivo para las aves de jardín?
Un jardín resulta atractivo para las aves cuando hay suficientes refugios, alimento y agua. Los arbustos densos, los setos y los árboles ofrecen cobijo y son adecuados para criar. Las cajas nido también pueden ayudar, sobre todo en lugares donde hay pocas oportunidades naturales para anidar. El alimento desempeña un papel importante: las aves encuentran parte de su alimento por sí mismas, como insectos, lombrices, semillas y bayas, pero también se las puede ayudar con alimentación suplementaria. Esto es especialmente importante en invierno, porque entonces hay menos alimento disponible. Además, el agua resulta atractiva para las aves, tanto para beber como para bañarse. Un simple recipiente con agua suele ser suficiente. Al combinar estos elementos, aumentas la probabilidad de que distintas especies de aves visiten tu jardín.