Diferentes formas de epilepsia en gatos
En gatos también se distinguen dos tipos principales de crisis epilépticas.
Epilepsia generalizada
En una crisis generalizada, todo el cerebro está implicado. Durante una crisis de este tipo, tu gato puede:
- caer repentinamente de lado
- quedarse rígido o con espasmos
- realizar movimientos bruscos con las patas
- perder el conocimiento
- babear
- orinar o defecar
Esto ocurre porque el gato pierde temporalmente el control de sus músculos.
Epilepsia focal (parcial)
En la epilepsia focal solo una parte del cerebro está afectada. Por eso, los síntomas suelen limitarse a una parte del cuerpo. Puedes observar, por ejemplo:
- temblores en una pata
- contracciones en la cara
- salivación excesiva
- comportamiento extraño o anormal
Una crisis focal puede convertirse en una crisis generalizada. En gatos, los veterinarios observan con más frecuencia crisis focales que epilepsia generalizada.
Por qué la epilepsia en gatos se detecta menos
La epilepsia en gatos está menos estudiada que en perros, por varias razones.
Muchos gatos:
- viven (parcialmente) en el exterior, por lo que las crisis no siempre se observan
- ocultan bien los problemas
- muestran síntomas sutiles que pasan desapercibidos
Por ello, las crisis epilépticas en gatos pueden no detectarse con frecuencia.
Posibles causas de la epilepsia en gatos
Al igual que en perros, la epilepsia en gatos puede tener diferentes causas.
Epilepsia primaria
En la epilepsia primaria no se encuentra una causa clara. Esto es menos frecuente en gatos que en perros.
Epilepsia secundaria o reactiva
En gatos, la epilepsia suele estar causada por una enfermedad subyacente, como:
- traumatismo craneal
- inflamación cerebral
- tumores cerebrales
- infecciones
- problemas metabólicos
¿Cómo se diagnostica la epilepsia en gatos?
El diagnóstico suele realizarse descartando otras causas. Tu veterinario puede realizar:
- exploración física
- examen neurológico
- análisis de sangre
- análisis de orina
- posiblemente una resonancia magnética del cerebro
Estas pruebas permiten determinar si existe una causa subyacente.
¿Por qué es importante tratar la epilepsia?
Las crisis epilépticas pueden dañar el cerebro, especialmente si son frecuentes o prolongadas. Además, tu gato puede lesionarse durante una crisis. Por ello, el tratamiento se centra en reducir o prevenir las crisis.
Tratamiento de la epilepsia en gatos
Los gatos con epilepsia suelen beneficiarse de una rutina diaria tranquila y estable. El estrés y los cambios importantes pueden desencadenar crisis.
Medicación
El tratamiento suele consistir en el uso prolongado de medicamentos antiepilépticos. Los más utilizados en gatos son:
- Fenobarbital (Phenoleptil): suele ser la primera opción. Reduce la actividad nerviosa excesiva en el cerebro.
- Levetiracetam (Keppra): se utiliza cuando el fenobarbital no es suficiente o como tratamiento complementario.
- Imepitoína (Pexion): un medicamento para perros que a veces se utiliza cuando hay efectos secundarios con otros tratamientos.
- Diazepam: se utiliza en crisis agudas, generalmente por vía rectal.
El bromuro de potasio no debe utilizarse en gatos, ya que puede ser tóxico.
En tratamientos prolongados, son importantes los controles sanguíneos periódicos.
Alimentación en epilepsia
Para perros existen dietas específicas con triglicéridos de cadena media (MCT). Para gatos aún no se ha desarrollado una dieta específica, ya que faltan estudios. Sin embargo, se cree que los MCT también podrían ser beneficiosos en gatos.
Apoyo con suplementos
Los suplementos pueden ayudar a apoyar el sistema nervioso. Ejemplos:
Estos productos apoyan el cerebro y la función nerviosa.
¿Tienes dudas sobre si tu gato ha tenido una crisis epiléptica o quieres asesoramiento sobre alimentación, suplementos o tratamiento? Contacta con nosotros a través de veterinario@medpets.es.